Supervivientes Reales | Tu historia merece ser contada

Soy Georgina Fosado pero desde que tengo memoria he sido Gina, tengo 33 años nací en Pachuca Hidalgo (México).

Mi historia con el cáncer comienza un 15 de Mayo del 2016 para ser exacta un Domingo a los 28 años,  fui con mi hermana, unos amigos y mi novio a un partido de fútbol y antes de comenzar el partido convulsione, a partir de esa noche comenzó la aventura mas desafiante, fuerte y lo que me iba hacer valorar lo hermosa que es la vida. Comenzaron una serie de estudios, tomografías, resonancias y el resultado fue un tumor en la cabeza del lado frontal izquierdo, gracias a dios a mi familia y a los excelentes doctores tuve la fortuna de que la extracción del tumor fuera rápida y me intervinieron el 4 de junio del 2016, tuve  inmovilidad de todo mi lado derecho secuela de la operación, pero siempre con la mente positiva y el apoyo de mi familia pude recuperar poco a poco casi el 100% de  mi movilidad. Al mismo tiempo que me recuperaba de la cirugía esperaba el resultado de patología para saber si el tumor era benigno o maligno.

El tumor fue maligno y era un astrocitoma grado lll ( Tumor cerebral) y para poder retirar lo que restaba del tumor  en mi cerebro  tenía que tomar sesiones de radioterapias y quimioterapias, las cuales en mi ciudad el hospital no los tenía y tuve que mudarme con mi mamá por unos meses a la ciudad de México a tomar todo el tratamiento, pase por un proceso de cambios físicos y emocionales. Durante el proceso esos cambios me hicieron ver lo capaz y fuerte que puede ser una persona cuando no tiene otra opción más que serlo.

El cáncer me enseñó muchísimas cosas pero de las que siempre voy a estar agradecida es el amor y el apoyo de mi familia, confianza en mi esa que antes de el no sabía que tenía y a esforzarme siempre al doble o al triple para lograr nuestros sueños.

Al termino de mi tratamiento y después de hacerme una resonancia gracias a Dios  todo salió muy bien, fue atacado por completo el tumor o mi huésped incómodo como yo le decía y ya no había rastro de el. Los cuidados ahí no terminan, pasar por el cáncer es saber que tú vida ya no va ser igual que aprendes a  vivir con secuelas y cuidados pero al final sabes que la vida siempre vale la pena. La vida es el momento que estamos viviendo no vivas esperando el día que tengas todo lo que sueñas, porque los sueños se construyen mientras vas aprendiendo y disfrutando día a día.

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